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¡Bienvenid@s! a Doula del Alma Animal

Este proyecto nació hace más de una década gracias a Cleta, una perrita que formaba parte de mi gran familia de humanos y animales.

Hasta entonces, no había podido acompañar, en sus últimos momentos, a ninguno de mis amigos peludos. Tampoco pude estar con Cleta.

Solo Nus, tiempo después, me permitió vivir la experiencia de acompañarlo en su tránsito de vuelta a “casa”… pero esa es otra larga historia que también os contaré en la Formación de Doula del Alma.

 

Cleta, sin embargo, decidió emprender su viaje en soledad, dentro de la jaula de una clínica veterinaria.

Cuando llegué al día siguiente, miré a los ojos del veterinario y, sin pensarlo, dije:


“Ha llegado el momento de que los animales también tengan una muerte digna”.

No sabía por qué esas palabras surgieron de mi corazón, pues mi intención inicial era otra muy distinta.

Después de enterrar a Cleta en un lugar hermoso que ella conocía, me senté para agradecerle todo lo que habíamos compartido y permitirle partir en paz. Fue entonces cuando escuché claramente:


“Doula del Alma Animal”.

Sabía lo que era una doula, pero no entendí del todo el mensaje.

Al levantarme, encontré una piedra con forma de corazón en el suelo… y todo lo demás fluyó por sí solo.

CLETA PUERTA.JPG

Cleta... y Nus

En lugar de tomar vacaciones después de un año intenso, tanto a nivel personal como profesional,
Cleta me inspiró a embarcarme en este proyecto y algo en mi decía que no debía posponerlo.

 

Antes de dedicarme en cuerpo y alma a los animales, y hace ya casi 3 décadas, trabajé como terapeuta para humanos.

Mi experiencia incluyó el acompañamiento  tanto a nivel terapéutico como en sus últimos momentos de vida, a pacientes oncológicos, así como el trabajo con el duelo en un centro especializado.

Sané mi miedo a la muerte y gestioné mis propios duelo no resueltos antes de empezar a ofrecer mis servicios.

Sumado a mi formación en Filosofía Budista, estas vivencias me ayudaron a comprender la muerte no como un final, sino como parte de un ciclo natural.

Estas experiencias me enseñaron que acompañar es un acto sagrado, lleno de compasión y respeto.

Aprendí a honrar cada transición y a encontrar paz en la impermanencia.

Fueron herramientas esenciales que moldearon mi visión y me prepararon para servir tanto a humanos como a animales en sus momentos más profundos y sagrados.

 

​Este proyecto nació de la necesidad de llenar un vacío en nuestra sociedad:

 

Y así nace la figura de la Doula del Alma Animal:
Alguien que camina a tu lado en esos momentos especiales, que comprende tu sentir, te sostiene, despeja tus dudas y, sobre todo, está al servicio del animal ofreciendo apoyo, calma y presencia en un instante tan sagrado:
El acompañamiento consciente 

Este proyecto es un legado y está dedicado a todos los animales que, con su amor incondicional, nos enseñan cada día a VIVIR incluso en esos últimos momentos.

A los que nos acompañan, nos sanan con su presencia y dejan huellas imborrables en el alma.

A los que partieron y a los que nos regalaron años de alegría.

Es un homenaje a su legado, para recordar que su partida merece ser acompañada con el mismo amor y respeto que ellos nos brindaron.

Porque todo Ser, humano o animal, merece una despedida digna, llena de paz y gratitud.

Olga Porqueras

Si sientes que en algo te puedo ayudar y está en mis manos : 

Guía del Duelo gratuita 

Si estás buscando acompañamiento en los últimos momentos de la vida de tu compañero animal y deseas estar completamente informado sobre el proceso, es fundamental que conozcas la ética que guía a la Doula del Alma Animal. 

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